jueves 26 de mayo de 2011

EL TIEMPO

Algunos dicen que es la 4ª dimensión. Yo no sé lo que es, ni siquiera me atrevo a pensarlo. Solo sé que pasa, arrasa, quema y deteriora (como dice una canción de Miguel Bosé). A veces le tengo miedo, como si fuera mi enemigo, pero otras, me gusta acunarme en sus brazos.

El tiempo, ese enemigo que nos tiende la mano.

Es curioso, es algo tan intangible, pero que todos sentimos e incluso padecemos. A veces corre, otras se detiene, generalmente al contrario que nuestros deseos.

No me da miedo su paso, sino que me aterra que un día mire atrás y me de cuenta de que es tarde para tenerle miedo.

No me gusta ser pesimista, al reves, creo que la vida es hermosa y que el tiempo es una parte de ella. A pesar de ello, cuando pienso en el paso del tiempo siempre recuerdo un poema de Gil de Biedma:

Pero ha pasado el tiempo

y la verdad desagradable asoma:

envejecer, morir,

es el único argumento de la obra.













lunes 29 de noviembre de 2010

SENTIDOS II : EL OLFATO


Tengo 42 años y estoy sentada en una terraza. El señor de una mesa cercana lleva puesta la misma colonia que usaba mi novio a los 16 años. ¡Es alucinante lo evocador que puede ser un olor!
Es el sentido que mas me llama la atención porque siendo el que menos se puede recordar, es el que mas puede evocar. Nadie puede evocar un olor por si mismo, aposta, sin embargo cuando ese olor llega a nosotros, él solo evoca al mundo.
¿Cuantos olores tendrá nuestra cabeza archivados? ¿Cuantas evocaciones que nos podrán llevar a otro mundo lejos, muy lejos?
Y lo curioso es que los archivamos sin recordarlos, es decir, que si no volvemos a olerlos, no volvemos a ellos nunca mas. Podemos recordar una escena, una casa, una mirada, unas palabras oídas, una caricia, pero no un olor. Sabemos que está, que existió en nuestro pasado, pero no volveremos a él si no volvemos a olerlo.

martes 13 de julio de 2010

LA BANDERA


Cuando se votó la constitución asomaron a algunas terrazas la bandera española, con el escudo constitucional, en contraposición al aguileño que nos había sido impuesto muchos años. Yo tenia 10 años y me llamó mucho la atención. Nunca mas vi ni en mi infancia ni mi adolescencia, ni incluso en parte de mi edad madura, una muestra semejante.
Pasaron años oscuros, en los que nuestra bandera no dejaba de ser un símbolo de momentos pasados y quien la usaba, lo hacia con esta idea. Recuerdo las pegatinas en los coches, que solo se atrevían a llevar algunos pocos y que se arriesgaban a que les rayaran las puertas; recuerdo la pegatinas de la bandera que se ponían los “pijos-fachas” en los relojes, y recuerdo el olor a rancio que sonaba todo lo que tuviera esos colores Pero hubo un momento que pareció que hasta ese regusto facha se perdía con la bandera, que todo significado de la misma se diluía, desaparecía, y nada significaba.
Y entonces empezaron los éxitos deportivos y nuestros deportistas se atrevieron a sacarla, a lucirla. Los éxitos del motociclismo, la formula 1 o el baloncesto sacaron del baúl los colores de nuestra bandera
Y llegó la Eurocopa y por primera vez vi una manifestación de popular de nuestros colores. Era curioso ver las banderas ondeando, sobre para aquellos, que, como yo, que ni siquiera habíamos vivido la edad de oro de las banderas del aguilucho. La gente que las portaba, eran en su mayoría mas jóvenes que yo, y ellos ni siquiera habían vivido la época de desprecio que yo viví.
Y por último llegó el mundial y los precedentes hicieron que desde el primer momento los colores salieran a la calle, sin vergüenza, sin pudor. Y según pasaban los días, las manifestaciones aumentaban y nada nos extrañaba.
Y llegó el día de ayer y España se llenó de banderas. Camisetas, cinturones, cintas, collares, llaveros, pulseras, gafas, gorros, pañuelos... todo tenía el rojo y gualda.
Y nadie pensaba en sus dobles significados, en su posible utilización política, sino en que era su bandera, sus colores y quería mostrárselos al mundo.
Ser español ya no es una vergüenza y los colores de nuestra bandera, por primera vez son un orgullo, una pasión. Han tenido que pasar 40 años para conseguir algo que parece tan sencillo.

miércoles 2 de junio de 2010

SENTIDOS I : EL TACTO


El tacto es el sentido que menos me llama la atención, y por el contrario, seguramente, será uno de los mas importantes. No me llama la atención porque no le veo tan misterioso como otros. Es básico y carnal.
Si nos fijamos bien, disfrutamos muy poco de él. Durante todo momento estamos usándolo, aunque no queramos, porque por él percibimos nuestro exterior. Por esa razón le prestamos tan poca atención. Aporreamos las teclas del ordenador, nuestra ropa roza nuestra piel, sentimos el aire acondicionado, nos aprietan los zapatos, sentimos el reloj en nuestra muñeca y todo esto sin que nos demos cuenta, sin que pensemos en ello.
Luego están los momentos en que nos recreamos en él. Suelen ser momentos sensuales (una perogrullada si hablamos de los sentidos). Momentos tiernos y privados. Una caricia a un bebe, el tacto de un libro querido, un roce de manos amadas...
Otro aspecto que me llama la atención es que es varios sentidos a la vez. Me explico, cuando oímos, oímos, cuando vemos, vemos, pero en el tacto podemos experimentar sensaciones muy variadas : por una parte está el tacto de tocar, por otra percibimos el calor y el frío a través de la piel, y también percibimos la presión, el dolor, la humedad, los besos, etc.

martes 25 de mayo de 2010

LOS SENTIDOS



Hoy venia pensando en lo poco que utilizamos los sentidos. Si nos fijamos en alguno de ellos detenidamente descubrimos que, aunque lo utilicemos constan- temente, no somos conscientes ni de la mitad de lo que percibimos con ellos.
Desde hace un tiempo pienso en uno de los sentidos y me aplico a él todo el camino que va desde el metro al trabajo y es impresionante todo lo que podemos percibir si estamos atentos.
Por lógica, nuestra mente tiene que prescindir de muchas de las cosas que nos rodean porque no podemos ni percibirlo todo, ni mucho menos registrarlo.
Cada sentido tiene algo especial y diferente y eso es lo que me gustaria ser capaz de describir. Un sentido cada dia, una experiencia para vivir.

viernes 30 de octubre de 2009

AFICIONES


Hoy he leído un artículo en el periódico criticando la afición que hay en este país por el fútbol. No estoy de acuerdo, no me gusta el fútbol, pero entiendo, comprendo y admiro que haya gente que haga de esta afición parte de su vida.
Cuando digo que colecciono marcapáginas la gente me mira raro (si saben lo que es) y muy raro (si no lo saben), pero esa afición me ha dado momentos maravillosos.
Una afición te llena personalmente porque eres tu quien la controla, quien la vive, quien la disfruta y si por casualidad o suerte, puedes compartirla con otros, se convierte en algo que te llena, te apasiona.
Creo que tener una afición es necesario, primario. La gente que no tiene aficiones es porque no tienen vida.
Alguno me puede discutir que hay aficiones que enriquecen nuestra vida y otras que la embrutecen, y puede ser cierto, pero en cualquier caso, la afición es necesaria para desarrollarnos como personas.
Sea el futbol, sea una colección, sea el sexo o el heave metal, tener una afición nos llena esos momentos de la vida en los que necesitamos aferrarnos a algo que nos gusta, que nos llena y con lo que nunca nos sentimos solos.

lunes 5 de octubre de 2009

ME GUSTA, NO ME GUSTA



Un día hice un ejercicio de escritura creativa en el que teniamos que enumerar, con cierta gracia, las cosas que nos gustan, y luego hacer una nueva lista con las que no nos gusta.
Aunque parezca fácil, no lo es, sobre todo la primera de estas listas, porque todos tenemos claro que no nos gusta, pero no tenemos tan claro que sí nos gusta. Vamos por el mundo disfrutando de momentos efímeros sin darnos cuenta de lo que disfrutamos de esos pequeños momentos. A todos nos gusta que nos den un beso, o que nos digan una palabra amable, pero si tu preguntas a la gente ¿que te gusta? ninguno dirá "una palabra amable".
Pero son muchas las cosas que nos gustan sin darnos cuenta : la luz del sol, las risas, los buenos recuerdos, una buena comida, una palabra bonita....
Hay cosas que me encantan, que me apasionan, como el salmón, Venecia, los cuadros de Magritte, las buenas novelas, las torrijas, los versos de Salinas, el vino tinto, los besos de mis hijas, etc. pero he de reconocer que una de las mejores satisfacciones que hay en la vida es darse cuenta de las pequeñas y sorprendentes cosas que tiene el día a día cotidiano.